Contenido

Definiciones

Otros enlaces


« | Main | »

La Paradoja de la Felicidad. 2a. Parte

By admin | septiembre 3, 2021

El tiempo y las emociones.
A raíz de la educación que hemos recibido, sobre todo en Occidente, desde hace aproximadamento 2000 años, nuestra mente concibe al tiempo como lineal: pasado, presente y futuro, es decir hace un rato, ahora que muerdo una manzana y lo que pasará después.
Hay demasiado desconocimiento sobre lo que pasó y sobre cómo influirá después. Lo único real y concreto es que mordí la manzana, ahora, en el presente.
Salvo que se trate de una persona extremadamente optimista, esas zonas inciertas del pasado y del futuro generan miedo, sensación de amenaza y temor al fracaso. Mucha mente inquieta todo el día, Y si dijera que la manera de aplacarla es sólo sentir la mordida de la manzana? Es lo que siento ahora, en mi presente, nadie me lo puede arrebatar. Y allí, en ese momento, no hay lugar para que la mente elabore conspiraciones de las cosas malas que pueden pasar en mi vida.
Sólo tenemos sensación clara, firme, sin temores amenazantes cuando la mente descansa en la quietud de lo que es ahora y agradece la distensión y la aceptación de lo que es. ¿Qué quiere decir que la mente agradece? Que de pronto nos invade un estado mental con menor irritación y crispación aún cuando sea sólo un momento fugaz, fugacidad que se va asentando en el interior de la personalidad.
Estamos tratando muy mal a nuestra mente, sin embargo esa condición humana que pretende interpretar la realidad pero no es la realidad nos ayuda a pensar en esa sensación de “ahora” que nos gustaría vivir más a menudo.
Vivir en el presente es muy lindo. Disuelve muchos malestares y ansiedades. Es decir sí a lo que es en cada momento. Es sentir que somos invulnerables para lo que pueda pasar, bueno o malo, y la alegría que eso produce es el “plus” no intelectual que le permitió a Aquiles pasar a la tortuga. Cuando decimos no intelectual hablamos de trascender tiempo y espacio como líneas que se definen y calculan. Y pensar que hubo otros paradigmas en otras culturas milenarias. Quizás vivieron más felices que nosotros. Quizás se conectaron con la realidad de la naturaleza y disfrutaron el mordisco de la manzana sin ponerse a pensar: ¿qué es una manzana? ¿de dónde sale? ¿por qué como? ¿tendré suficiente?
El tiempo es un concepto extremadamente racional donde la mente mora casi permanentemente. Es que son interdependientes uno del otro. La dicha de saltar por encima de esa interdependencia libera una inteligencia más viva de las cosas y más cercana a la verdadera realidad. La mente se ha liberado de las ataduras de lo imaginario, provocadas por una estrecha comprensión del tiempo como lineal.
Como si a Aquiles le hubieran salido alas y salta por encima de la tortuga. Eso es dicha, eso es ahora.

Topics: Uncategorized | No Comments »

Comments

You must be logged in to post a comment.